
11.06.08. La fotografía corresponde con una tormenta que tenía lugar ayer en el sur de la provincia de Teruel, según nos cuenta el autor de la misma. Como se puede apreciar, la estructura tormentosa fue capaz de desarrollar sendos fenómenos tornádicos que bien pudieron tocar tierra, aunque se presume que sin causar daños a bienes o propiedades.
Las tubas y tornados asociados a tormentas no supercelulares son un fenómeno relativamente frecuente en la Península y, ahora que cada vez hay más ojos vigilando el cielo, es posible verlo retratado o cazado con asiduidad, cada vez que hay un episodio tormentoso más o menos generalizado. Recordemos que es posible clasificar a estos fenómenos según ocurren sobre tierra o sobre el agua, o si alcanzan o no el suelo. De este modo, hablaremos de tuba si el embudo no toca tierra; landspout si el remolino toca tierra (y por tanto estamos hablando de un tornado propiamente dicho); o waterspout si el remolino toca superficie sobre agua (lago o mar, siendo también un tornado de pleno derecho). Estos tornados no alcanzan la violencia de sus hermanos engendrados en el seno de tormentas supercelulares, y su intensidad oscila entre el F0 y el F2 en la Escala de Fujita y, aun con todo, son capaces de producir grandes daños allá por donde pasen.
| < Prev | Próximo > |
|---|



