También en la localidad de Sitges (consultar mapa de localización, abajo, generado con la Carta Digital v. 2.0.), además de los tornados, se producían lluvias torrenciales que provocaron enormes riadas por las calles, permitiendo ver escenas dantescas de coches amontonados unos encima de otros, llevados como simples trozos de papel por las furiosas aguas. Testigo del fenómeno fue José María Solà , autor de la siguiente colección de fotografías: