Manga marina observada en Peñíscola, Castellón (28/04/07)
Por Oscar Pau.
Nota de Cazatormentas.Net: Aunque en las fotografías aparece el nombre de Javier Pau, hermano del autor del reportaje, las fotografías corresponden a éste último; es decir, a Oscar Pau. El equipo de Cazatormentas.Net quiere agradecerle públicamente tan magnífica colaboración y felicitarle por esta caza tan bella.
Eran aproximadamente las 14 horas del sábado 28 de abril. Mi novia y yo vivimos en un adosado en una de las zonas más elevadas de la montaña que se conoce en Peñíscola como Cerro Mar . Tiene vistas a la costa que se extiende al sur del famoso castillo y a la Sierra Irta . Una magnífica sierra litoral que se mantiene al margen, afortunadamente, de los abusos urbanísticos. A esa hora nos disponíamos a comer cuando observé por la ventana que el cielo se estaba volviendo tremendamente oscuro. Se estaba preparando una buena tormenta. Salí al pequeño jardín que tenemos para ver mejor el aspecto del cielo. En esos momentos comenzaba a llover débilmente. De repente vi como hacia el sur se estaba formando una manga marina. Era de pequeñas dimensiones y apenas sí llegó a tocar el agua del mar. Se deshizo a los pocos segundos.
A continuación, casi sin pasar ni siquiera un minuto, observé como se empezaba a formar otra manga más cerca, dirección este. Parecía de más envergadura que la anterior. Tenía la cámara fotográfica digital cerca y no dudé en cogerla y empezar a sacar fotos.
Su recorrido era de nordeste a sudeste aproximadamente. Ante mi asombro y el de mi novia, la manga iba tomando cada vez más cuerpo hasta ser verdaderamente similar a alguno de los tornados americanos que estamos acostumbrados a ver en televisión.
En nuestra casa el viento no era especialmente destacable y comenzaba a arreciar con más fuerza la lluvia y se podía oír de fondo el sonido de la manga absorbiendo el agua del mar. IMPRESIONANTE!.
Cuando la manga llegó a tocar tierra se deshizo casi de inmediato. Mi novia y yo nos quedamos de piedra ante lo que habíamos observado. UN ESPECTÁCULO INCREIBLE.
Por Oscar Pau.