Condiciones Extremas de frío y nieve en Sierra Nevada.
Pedro C. Fernández Sanz
25.01.2007. El siguiente documento recoge una caza invernal en pleno corazón de Sierra Nevada , aprovechando la aproximación de un temporal de frío y nieve que a la postre dejaría una nevada casi histórica en un amplio área del interior de la provincia de Almería , con la localidad de Chirivel a la cabeza, con espesores de más de 1 metro de nieve. En Sierra Nevada, las condiciones a más de 2500 m. de altitud terminarían haciéndose muy duras, con vientos huracanados y temperaturas inferiores a los -8ºC, pillando por sorpresa a algunos conductores desprevenidos, provoncando muchos y rápidos problemas. Se trataría, al final, de toda una aventura, metidos en el ojo del huracán.
Desde hacía varios días, un colega de Granada y yo estábamos preparando la caza, haciendo un seguimiento pormenorizado de la evolución de la situación a través de las últimas salidas de diversos modelos meteorológicos, tratando de intuir el momento de la llegada del temporal y cuál sería más o menos su intensidad; factores que hasta un último momento no se pueden llegar a valorar de forma aproximada.
Llegó el jueves (25); estaba bastante claro que podría ser el momento perfecto para hacer la ‘caza'. Era cerca del mediodía cuando partía para Armilla, para ir a buscar a mi colega, que se conoce Sierra Nevada como la palma de su mano. Nuestro objetivo era meternos en la boca del lobo ; es decir, coger mi 4x4 y liarnos a subir hasta donde la nieve nos permitiese, e intentar permanecer el máximo tiempo posible en lo más alto, para comprobar hasta qué punto las condiciones se hacían extremas . Éramos conscientes del peligro al que nos íbamos a exponer, pero no era la primera vez que lo hacíamos.
Llegué a Armilla. Di varios botes dentro del jeep al ver que caían algunos copazos cuando estaba dentro del núcleo urbano.. Se veían cortinas de precipitación hacia el NW, y estaba claro que eran precipitaciones de nieve por su blancura y por cómo brillaba el ambiente en la parte inferior de las cortinas.
Recogí a mi compañero de batallas y nos fuimos a comer algo; un par de hamburguesas con unas raciones de papas fritas que nos sentaron de narices y, volando, nos subimos al jeep y nos pusimos manos a la obra. ¡¡Dirección Sierra Nevada!!
Comienza a nevar. Era el inicio del temporal en la zona y toda la nieve que estaba cuajando, a partir de unos 800 metros a las 15.30h , era todo nieve nueva. Empezamos a ver nieve cuajando en la carretera.
Como me suele ocurrir en estas ocasiones, la euforia estaba a flor de piel. Observar el indicador superior, en el interior del jeep, -2ºC ambientales en esos momentos. Íbamos al encuentro de los 1500 metros , los 850 hPa famosos, a ver qué temperatura había, y teníamos -3ºC . No estaba nada mal la cosa. Cogemos el desvío de la Ruta de la Sabina. La temperatura, según íbamos ascendiendo, siguía disminuyendo, y la intensidad de la nevada creciendo por momentos. Nos dirigíamos al Veleta .
Soplaba un viento impresionante, y además no tenía una dirección fija, sino que variaba de vez en cuando en más de 180º En esos momentos la nieve no era capaz de formar grosores en las zonas expuestas porque el viento se la llevaba toda. Sin embargo, ese mismo viento provocó la formación de enormes bancos de nieve que al atravesarlos con el jeep se subía toda en el morro. En la foto parece que hay niebla, pero no lo es; es la intensidad de la nevada.
Llevábamos una PDA con GPS para controlar en todo momento la altitud. La tormenta de nieve era increíble. No se veía un carajo entre la intensidad con la que nevaba y el viento que hacía. Íbamos camino ya de los 2000 metros, con -5ºC.
Superamos los 2.500 m . y llegamos hasta el albergue militar , a poco ya del pico del Veleta . Paramos en el gran rellano que hay allí, donde están plantados muchos kioskillos y tal, y salgo a hacer unas mediciones de viento con el anemo de mano. Las condiciones eran muy duras. El frío cortaba. El termómetro del coche se quedó en -8ºC pero no sé si no estaríamos por debajo en esas condiciones. Y la sensación térmica, brutal. Decidimos bajar a Pradollano a tomarnos un café y dejamos que la situación, mientras, siga empeorando.
En Pradollano, la peña se lo estaba pasando pipa con la situación! Nos metemos en un garito muy apañado, nos tomamos el café al calor de la lumbre, y cuando salimos, nevaba a lo bestia. Mi colega, en medio de la nevada, gozando como un perro a pesar de haber vivido nevadas mucho peores.
Era el jodido éxtasis!!! Nos subimos al jeep, y nos volvemos hacia el Veleta. Era el infierno!!!! Otra vez arriba!!!!!!!!!!!! El viento había arreciado bastante. Se ve las formas y voladas que formaba, en las zonas de asfalto sin nieve por el viento. Hacemos un alto brusco en el camino! Estábamos disfrutando como perros... Y pusimos a prueba el jeep, que tiene una respuesta magnífica en condiciones tan sumamente duras. Todo helado, nevando a manta y un viento infernal. Aún no había llegado lo mejor, pues tuvimos que ayudar a gente que se había quedado tirada, bastante por imprudencia, y otro poco, por mala señalización.
Fijaros en esas fotos, cómo estaban los discos, completamente llenos de nieve. Pasamos algunas dificultades pues nos quedamos encayados en un banco de nieve y el vehículo no traccionaba. Tuvimos que poner la reductora y usar mucho tacto para poder salir. Fue el único susto! Seguimos bajando...
Comenzaron los problemas justo cuando habíamos decidido volver a Granada, ya que la cosa se estaba poniendo muy fea y comenzaba a oscurecer... Pero bajando, nos encontramos con gente con problemas . Éstos nos dieron permiso para hacer fotos. Se habían perdido y se habían metido en el ojo del huracán. Paramos a ver qué les ocurría. Se les había soltado una cadena y no conseguían ponerla de nuevo. Les echamos una mano. Pasa un esquiador de campo abierto que bajaba por la carretera de las sabinas, donde se habían quedado, y nos pregunta si necesitamos ayuda... No era necesario, y sigue para abajo a toda pastilla.
Después intentamos abrirles camino con el jeep para que pudieran llegar al albergue universitario que era lo que buscaban. Pero rompieron una de las cadenas, el coche les entró en la reserva, y no podían avanzar. Tuvimos que regresar a Pradollano a buscar a los municipales para que fueran a por ellos. Toda una odisea. Una vez dejado atrás todos estos problemas, vuelta para abajo , y la cosa estaba ya chunguísima! Queda claro en las últimas fotografías.
Efectivamente, íbamos sin cadenas. Pero en un 4x4 las condiciones tienen que ponerse mucho peores para que hagan falta las cadenas. Subimos por sitios imposibles con espesores que superaban el paso del vehículo y con pendientes, y sin problemas. Otra cosa es que hubiéramos encontrado hielo puro. ¡Lo pasamos pipa! A la bajada a Granada, encontramos de todo; coches que se habían salido de la carretera, otros que se habían quedado cruzados completamente... De TODO!
Toda una aventura.