Una explicación para el enfriamiento de la Antártida

Una explicación para el enfriamiento de la AntártidaQue la Antártida no se había calentado tanto como otros continentes en las últimas décadas es un hecho probado, de ello hemos hablado varias veces en cazatormentas.net. Ahora, se ha hecho público un trabajo de investigación en Nature que daría una explicación a este hecho.

Según dicho estudio, los crecientes niveles de dióxido de carbono en la atmósfera estarían fortaleciendo  vientos muy intensos en el Océano Austral, que serían los causantes de ese enfriamiento.

Vientos tormentosos

Según podemos leer en el informe emitido en la revista científica Nature, los investigadores han encontrado que la alta concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, ha provocado la aparición de borrascas más potentes y vientos más intensos en el área de influencia del Océano Austral.

Esto se ha traducido en que la lluvias sean más intensas en regiones más meridionales y que los períodos de sequía sean más prolongados en regiones como Australia del Norte.

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La investigación liderada por la Universidad Nacional de Australia (ANU) concluye que con el calentamiento experimentado en buena parte del Planeta a causa del efecto invernadero, la Antártida está arrebatando precipitación a Australia.

Aire frío atrapado en la Antártida

Paralelamente, a medida que los vientos del Oeste se están reduciendo en el Océano Austral, se está atrapando más aire frío sobre la Antártida en contra de la tendencia global del resto del Planeta.

Excepciones

Mientras que esta es la situación dominante en la mayor parte de la Antártida, sí que se ha observado un rápido incremento en el derretimiento del hielo del verano así como un retroceso de los glaciares y plataformas de hielo que se derrumba en la Península Antártica, donde los vientos más fuertes que pasan por el pasaje de Drake están haciendo que el clima se haga más cálido de forma excepcionalmente rápida.

Los vientos más intensos en 1.000 años

En el informe podemos leer que los vientos del Océano Austral ahora son más fuertes que en cualquier otro momento de los últimos 1.000 años.

A juicio de los investigadores, el fortalecimiento de estos vientos ha sido especialmente prominente en los últimos 70 años y mediante la combinación de nuestras observaciones con modelos climáticos, se puede vincular con claridad al aumento de los niveles de gases de efecto invernadero.

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