Imponente convección en Viladecans
Fotografías y texto : Alex Sancho

Desde la zona centro-sur de Viladecans (ver mapa adjunto, generado con el programa Carta Digital v.2.0), Álex Sancho , pudo captar la siguiente colección de impresionantes fotografías de las explosivas células tormentosas que se estaban generando en las últimas horas de la tarde del 7 de septiembre. Algunas de ellas, tal como se puede apreciar tanto en la imagen como por la descripción que hace el autor a continuación, presentaron rotación por lo que pudo tratarse de supercélulas . De hecho, los ecos de radar mostraban células muy intensas y en algunos casos bastante estacionarias. No se dispuso de imágenes de radar en modo Doppler para confirmar la existencia de mesociclones.
Este es su relato : “ desde mi posición (Zona centro-sur de Viladecans) pude observar hasta 3 tornados (1 tornado, 1 tuba y una manga). El primero, fue el más espectacular, pues fue el famoso tornado del Garraf. A pesar de estar a unos pocos kilómetros del tornado, lo pude ver en todo su esplendor, hasta que se internó en la espesa cortina de agua del Garraf, imposibilitando así la "caza" del tornado. Los nervios se apoderaron de mí en ese momento, pues era la primera vez que veía este fenómeno severo. Pero la cosa no acabo, cuando una tuba, se empezó a formar por la misma zona que el tornado anterior. Las fotos realizadas de esta tuba son en el momento de su muerte, pero se observa el movimiento rotatorio de los ‘pannus' de la tormenta. Con este segundo avistamiento, y la ingente cortina de agua que caía sobre el Garraf, supe que estaba ante esas tormentas que se recuerdan siempre. Antes de que la supercélula se acercara a mi posición, otro tornado, esta vez una manga, estuvo 1 minuto bailando entre los edificios que tapan mi punto de vista de la costa. En cuanto pasó por encima, el diluvio fue impresionante. La visibilidad quedó reducida a pocas decenas de metros. Una vez se alejó, y el cielo quedó libre de nubes residuales, se me apareció ante mí una nube que giraba como un tiovivo, a una velocidad impresionante, y una verticalidad que daba vértigo. Las bandas de nubes girando a su alrededor y los ‘whale's mouth' daban una visión tétrica, pero excitante de, para mí, la tormenta de mi vida. Mi minolta y yo, nunca la olvidaremos”.