El tráfico aéreo contribuye un 3,5% del calentamiento global antropogénico

El tráfico aéreo contribuye un 3,5% del calentamiento global antropogénico

El tráfico aéreo contribuye al aumento de un 3,5% del calentamiento global generado por la actividad humana.

Así lo indica un estudio de investigación realizado por la Universidad Metropolitana de Manchester y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

Recordemos que con la crisis del coronavirus COVID-19 el tráfico aéreo disminuyó un 90 % la pasada primavera. Ello, unido a la paralización casi total de la actividad humana en muchos países contribuyó a una mejoría de las condiciones ambientales de manera transitoria.

Los Sistemas Convectivos de Mesoescala se desarrollan mejor en suelos secos

Los Sistemas Convectivos de Mesoescala se desarrollan mejor en suelos secos

Los Sistemas Convectivos de Mesoescala (SCM) que afectan a tantas partes del Planeta incluida España, se desarrollan mejor cuando atraviesan suelos secos.

Así lo asegura un estudio de investigación realizado por el Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido (UKCEH), que ha descubierto algunas claves sobre la vida de estos colosos tormentosos.

Os explicamos a continuación qué es un sistema convectivo de mesoescala y qué novedades aporta este trabajo.

Activa una importante ola de calor en el Ártico

Activa una importante ola de calor en el Ártico

En los últimos meses, el Ártico ha experimentado temperaturas alarmantemente altas, incendios forestales extremos y una pérdida significativa de hielo marino.

Si bien el clima caluroso de verano no es infrecuente en el Ártico, la región se está calentando de dos a tres veces el promedio mundial, lo que afecta la naturaleza y la humanidad a escala mundial.

Las observaciones desde el espacio ofrecen una oportunidad única para comprender los cambios que ocurren en esta remota región.

La actividad humana ha modificado el ciclo de las estaciones

La actividad humana ha modificado el ciclo de las estaciones

La actividad humana provoca cambios en nuestro Planeta, es evidente. Nuestro ecosistema se ve alterado cada vez más por nuestra presencia y como podemos comprobar día a día las alteraciones en el paisaje son patentes.

El clima tampoco se escapa a nuestra influencia, para muchos investigadores es un hecho el calentamiento global antropogénico y para otros las modificaciones son más sutiles, alterando ciertos parámetros bioclimáticos.

Prueba de ello es el estudio de investigación que ha constatado un impacto de la actividad humana en el ciclo de las estaciones del año mediante la técnica llamada huella dactilar.

COVID-19, ¿podría ser estacional? Buscando señales en los datos terrestres

COVID-19, ¿podría ser estacional? Buscando señales en los datos terrestres

En el 400 a. C., el famoso médico griego Hipócrates ofreció el primer relato conocido de una enfermedad respiratoria estacional. La «tos de Perinto» fue una enfermedad invernal que afectó a una ciudad portuaria en Grecia. Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, dificultad para respirar, neumonía y, a veces, la muerte.

Las herramientas científicas modernas nos han permitido observar y explicar enfermedades de formas que podrían haber asombrado a Hipócrates. Pero explicar por qué algunos brotes de enfermedades tienen ciclos estacionales y predecir el momento de esos ciclos, sigue siendo un problema difícil. En 2020, resolver ese problema se volvió aún más apremiante, ya que el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) y la enfermedad que causa (COVID-19) se extendió rápidamente por todo el mundo.