Las nubes son grupos de minúsculas gotículas de agua (nubes bajas) o de minúsculas partículas de hielo (nubes altas) que flotan en el aire y que se forman por condensación de vapor acuoso, el cual siempre está presente en la atmósfera en cantidades variables.

Al pasar el vapor de agua del estado gaseoso (invisible) al líquido o sólido (que ya es visible) se observan las nubes, lo que ocurre cuando la temperatura del aire en el que el vapor está contenido desciende por debajo de su punto de condensación o de rocío.

El proceso de formación de las nubes es siempre igual, aunque se puede ver favorecido por el polvo o las sales marinas que estén en la atmósfera y siempre dependiendo de las propiedades físicas de la atmósfera en esos momentos. Pero ¿qué causas principales determinan que las nubes se formen?

En las noches serenas

Cuando la noche está en calma, el suelo pierde gran parte del calor que le suministró el sol durante el día, enfriándose progresivamente conforme avanzan las horas nocturnas.

A causa del contacto con el suelo enfriado, el aire se enfría y si tiene suficiente humedad, puede hacerlo hasta una temperatura inferior al punto de rocío, de manera que se condensa y se manifiesta en forma de nubes bajas estratiformes o bien, en forma de nieblas (nubes pegadas al suelo).

Suelo muy caliente

Cuando el aire contacta con una superficie muy caliente, por ejemplo, un terreno afectado por un incendio, esa masa de aire se caldea, dilatándose y perdiendo densidad, por lo que se eleva a las capas altas de la atmósfera.

La dilatación hace bajar la temperatura y esa pérdida de calor, llamada enfriamiento adiabático, es de alrededor de 1ºC por cada 100 metros de ascenso.

Este mecanismo, es el principal modo de formación de las nubes cumuliformes.

Enfriamiento progresivo

Otro proceso muy frecuente por el que se forma nubosidad es cuando se produce un enfriamiento progresivo de los vientos cálidos y húmedos que soplan sobre regiones más frías, generándose nubes de tipo estratiforme, ya sea en niveles bajos o medios de la atmósfera.

Elevación brusca

La nubosidad de tipo cumuliforme, puede también formarse cuando una masa de aire que yace sobre una determinada región es obligada a levantarse violentamente por la llegada de aire más frío que se mete en cuña, por debajo.

Al elevarse, se produce un enfriamento adiabático, acusado, dando lugar a la formación de nubes convectivas muy potentes, más cuanto más rápido sea el ascenso y más cargada vaya esa masa de humedad.

Elevación suave

Si el aire cálido se eleva por deslizamiento sobre un plano inclinado, remontando un aire más frío, de manera continua pero ininterrumpida de forma que se produce un enfriamiento adiabático y la temperatura del aire desciende por debajo de su punto de rocío, se forman nubes estratiformes.

Viento sobre una cadena montañosa

Cuando el viento sopla sobre un sistema montañoso, esa masa de aire se ve obligada a ascender para remontarla. En el lado del ascenso, a barlovento, el aire se enfría.

Si se eleva lo suficiente como para enfriarse por debajo de su punto de rocío se forman las denominadas nubes orográficas y si el fenómeno persiste, surgen las lluvias de barlovento.

A sotavento, puede ocurrir que la humedad restante, decreciente, como consecuencia del descenso del aire a sotavento, forme nubes de tipo ondulado o lenticular, ondas de montaña.

A causa de la lluvia y la nieve

Cuando llueve o nieva, la precipitación que cae desde las zonas más altas tienden a enfriar el aire menos frío o más cálido, que atraviesan en la bajada.

Si ese enfriamiento logra bajar la temperatura del aire atravesada por debajo de su punto de rocío, se forman nubes estratiformes. Los clásicos fractus o pannus bajo Nimbostratus o bajo Cumulonimbus.